Siempre he defendido que el tamaño no importa… peeeeero, en toda regla hay excepciones. Hoy hablamos de la macrosomía genital de Fernando VII. Porque sí, a veces el tamaño importa.
Fernando María Francisco de Paula Domingo Vicente Ferrer Antonio José Joaquín Pascual Diego Juan Nepomuceno Genaro Francisco Javier Rafael Miguel Gabriel Calixto Cayetano Fausto Luis Ramón Gregorio Lorenzo Jerónimo de Borbón y de Borbón-Parma, más conocido como Fernando VII, ha pasado a la historia por ser considerado el peor rey de España. Y mira que el listón está alto, ¿eh?
Pero bueno, aquí no estamos para hablar de política. En esta web tratamos las cosas importantes de la vida. La chicha de la historia, lo gordo del asunto. Y en este sentido, Fernando VII iba más que servido. Demasiado sobrado. Tanto, que podría entrar sin problema en la categoría de Ilustres del sexo por su macrosomía genital.
¿Qué es la macrosomía genital?
Una de las leyendas con más chicha de Fernando VII surge porque, se dice, se cuenta, se rumorea, que tenía macrosomía genital. ¿Y qué significa eso exactamente? Que tenía un desarrollo desmesurado de los órganos genitales.
La macrosomía genital es un término clínico que define un crecimiento excesivo y desproporcionado de los genitales, y que puede darse tanto en hombres como en mujeres. Y este, parece ser, que era el caso de nuestro Fernando VII.
¿Y cómo lo sabemos? Bueno, a ciencia cierta no se sabe. Pero un cotilleo jugoso perdura en la historia y si hay un rumor que lo medio confirma, no necesitamos mucho más para darlo por válido. En este caso, la confirmación viene por una carta que se filtró del escritor e historiador francés Prosper Merimeé a su amigo Stendhal, donde le hablaba del tema:
Prosper Merimeé
Sept lettres de Mérimée à Stendhal .1898. Pág 9.Para que nos entendamos y salvando un poco las distancias, que aquello debía parecer como un bate de béisbol.
Fernando VII, sus matrimonios y la macrosomía genital
Si a esta peculiar condición física le sumamos que Fernando VII no destacaba precisamente por su belleza, nos da como resultado una vida matrimonial marcada por la dificultad para la «procreación real» y aderezada por todo tipo de rumores y cotilleos.
María Antonia de Nápoles: la primera esposa
Fernando VII y María Antonia de Nápoles se casaron en 1802, pero, según los rumores, la relación entre ambos no fue especialmente idílica. Bueno, según los rumores y las cartas que madre e hija se escribían, en las que ambas ventilaban sin filtros y lo ponían de vuelta y media…
Emilio La Parra López
Fernando VII. Un rey deseado y detestado. (2018). Pág 64.Además de todo esto, ella se quejaba particularmente de la dificultad de su esposo para consumar el matrimonio. Sin embargo, imagino que finalmente debió consumarse, porque María Antonia sufrió dos abortos. Por desgracia, la reina murió con tan solo 21 años en 1806 a causa de la tuberculosis, sin haber dado herederos al monarca.
María Isabel de Braganza: sobrina y segunda esposa
Fernando VII se volvió a casar en 1816 con su sobrina María Isabel de Braganza y Borbón para reforzar las relaciones entre España y Portugal. Esto de casarse con familiares no era nada nuevo en aquella época.
Un año después, María Isabel dio a luz a la primera hija del monarca, aunque, lamentablemente, la niña murió pocos meses después.
En 1817, María Isabel murió durante el parto de su segunda hija, que nació muerta. Al parecer, durante el parto perdió el conocimiento y, como no logró recuperarlo, los médicos la dieron por muerta y decidieron hacerle una cesárea para extraer al bebé sin mucho miramiento. Cuenta la leyenda que, durante la cesárea, María Isabel gritó de dolor demostrando que no había muerto, como creyeron los médicos.
Modesto Lafuente
Historia General de España. Tomo IX. (1865-66). Pág 37.María Josefa Amalia de Sajonia: monja y tercera esposa
En 1819, Fernando VII contrajo matrimonio por tercera vez con la jovencísima María Josefa Amalia de Sajonia.
Esta pobre, entre que la sacaron del convento para casarla y que tan solo tenía 16 años, tuvo una noche de bodas de todo menos de miel. Bueno, esa noche y las que le siguieron, porque se dice que, hasta que no recibió una carta del mismísimo Papa animándola a consumar el matrimonio, no hubo forma de convencerla para que compartiera alcoba con su marido.
Leyenda o verdad, María Josefa Amalia murió en 1829 sin darle descendencia a Fernando VII.
María Cristina de Borbón Dos Sicilias: sobrina y cuarta esposa
En el mismo año en que murió su tercera esposa, se volvió a casar, por cuarta y última vez, con otra sobrina suya, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias. Con ella sí tuvo dos hijas: Isabel (la futura Isabel II) y Luisa Fernanda.
Fernando VII y el cojín
Para rematar esta historia sobre el supuesto tamaño del pene real, cuenta la leyenda que, para facilitar las relaciones sexuales con sus esposas, se diseñó un pequeño cojín con un orificio en el centro (como una rosquilla) que hacía de tope y limitaba así la profundidad de las reales penetraciones.
En fin, entre rumores, cotilleos y cojines con agujero, la historia de Fernando VII demuestra que en toda regla siempre hay excepciones y que el tamaño, a veces, sí importa.
Atribuciones:
La imagen de portada corresponde a un retrato de Fernando VII del Museo Nacional del Prado. La imagen se reproduce bajo licencia de dominio público.
Artículo redactado 100% libre de IA, casi libre de inteligencia pero con un 100% de humanidad.
Fuentes:
- Lafuente, Modesto. (2024). Historia General de España. Tomo IX. Parte III. Dominación de la Casa de Borbón. Enlace al libro.
- Mérimée, Prosper (1803-1870). Sept lettres de Mérimée a Stendhal. Enlace al libro.
- Admin. Fernando VII y su deformidad genital. Revista de Historia, 16 de abril de 2015. Enlace al artículo.
- Darío Silva D’Andrea. Macrofalosomía real: el tamaño sí importaba en la penosa vida sexual de Fernando VII. Perfil, 29 de agosto de 2022. Enlace al artículo.
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