El Padre Putas tenía la difícil misión de mantener el equilibrio entre la fe y la tentación durante la Cuaresma. ¿Cómo lo lograba? Te lo cuento enseguida.
La Cuaresma y la abstinencia carnal
Antes de entrar en materia, hagamos un poco de recordatorio.
En capítulos anteriores… cuando hablamos del origen de la expresión «como putas en Cuaresma«, ya vimos que este período de tiempo no era el mejor para irse de putas. ¿Por qué? Bueno, porque la Cuaresma es un tiempo de sacrificio, penitencia y, por supuesto, abstinencia.
Al hablar del origen de la expresión «ir de picos pardos«, también vimos que, desde el siglo XV, la prostitución estaba (más o menos) regulada en España. Sólo se podía ejercer en las mancebías y bajo unas determinadas normas. Así que, cuando llegaba la Cuaresma, se cerraban las mancebías y se les prohibía a las prostitutas ejercer.
Esa era la norma general, pero en algunas partes iban un poco más allá, como en Salamanca, y se desterraban a las prostitutas fuera de la ciudad, a extramuros, a la otra orilla del río Tormes.
La Cuaresma en Salamanca, el Padre Putas y el Lunes de Aguas
Salamanca tiene el honor de contar con una de las primeras universidades de Europa. Desde el siglo XIII, cuando se fundó la Universidad de Salamanca, es un hervidero de jóvenes. Una ciudad llena de estudiantes con las hormonas a mil revoluciones, con más o menos ganas de estudiar, pero con muchísimas ganas de divertirse..
Y claro, una de las formas favoritas de «divertirse» de los estudiantes era irse de picos pardos. Es decir, disfrutar de los placeres de las mancebías. Porque Salamanca no solo es famosa por su universidad, también tiene el «honor» de haber sido la primera ciudad en España en obtener una licencia para abrir un prostíbulo. Un título que, digamos, no suele figurar en las guías turísticas ni aparece en el cartel de bienvenida a la ciudad…
Estos dos factores hicieron que, en Salamanca, la testosterona y el sexo se respiraran en el ambiente. Pero este aire «tan fresco» no le gustó nada a Felipe II. Para él, Salamanca debía ser una ciudad culta, erudita, regia, donde la cultura y el conocimiento se respiraran en el ambiente, no la testosterona.
Por eso, cuando Felipe II llegó a la ciudad para casarse con su prima, María Manuela de Portugal, se horrorizó tanto del cachondeo y el desmadre que reinaba en la ciudad, que decidió imponer su real voluntad. Aquí tengo que decir que Felipe II no pertenecía a la dinastía de los Borbones. Así que, no era precisamente el tipo de monarca «campechano» al que estamos acostumbrados…
¿Qué hizo? Ordenar que durante la Cuaresma, la ciudad debía comportarse como Dios manda. Por ello, las mancebías deberían cerrar desde el Miércoles de Ceniza hasta el final de la Semana Santa.
Y ahora sí, llegamos al Padre Putas.
Padre de la mancebía de día, Padre Putas en Cuaresma
Como ya hemos visto, la prostitución estaba más o menos regulada y sólo se podía ejercer en las mancebías. Al frente de las mancebías estaba el padre de la mancebía. Un hombre puesto por el ayuntamiento. De confianza, eso sí, pero literalmente puesto por el ayuntamiento. Esta persona era la encargada de la recaudación del dinero, de que se cumplieran las normas y de gestionar el día a día de la mancebía.
En Salamanca, este hombre era un clérigo. Y el pobre, que en un principio pensaría que al menos se libraba de 40 días de trabajo al año, se encontró con que no, con que le tocaba ejercer un nuevo cargo: Padre Putas. Su misión: hacer de chófer de las prostitutas hasta el otro lado del río Tormes, en Tejares, y velar allí por su salud física y espiritual durante la Cuaresma. Vamos, que en vez de disfrutar de unas vacaciones, se veía arrastrado a un destierro temporal, reconvertido en guardián de la castidad.
Labores del Padre Putas
Durante la Cuaresma, el buen Padre Putas tenía que:
- Hacer de barquero y cruzar a las prostitutas al otro lado del río remando. ¿Cuántos viajes? No lo sé, pero siendo una de las mancebías más importantes de España, debían ser unas cuantas mujeres. Así que, a ojo, yo diría que debía terminar con el brazo de Rafa Nadal.
- Velar por la salud de las mujeres.
- Velar por su salud espiritual, que supongo que consistía en mirar al cielo y rezar para que aquello terminara pronto. 🙏
- Hacer de portero, que siempre había algún penitente con más ganas de pecar que de rezar, y la «casa de retiro» no admitía visitas.
- Evitar posibles fugas a la ciudad, que las horas extras en Cuaresma se pagaban caras.
En fin, no sé cuánto sacaría este señor al mes de la mancebía, pero lo que es seguro es que no estaba pagao lo de esos días… ni con plus de nocturnidad, transporte y tentaciones celestiales. Porque estar 40 días rodeado de mujeres en pleno Cuaresma, más que un trabajo, parecía una prueba de fe.
Lunes de Aguas
Una vez que la Cuaresma acababa, se acababa el exilio forzado y las chicas podían regresar a la ciudad. Eso ocurría el Lunes de Aguas, el lunes siguiente al de Pascua.
Como era de esperar, su regreso no pasaba desapercibido. Los estudiantes acudían en masa al río para recibirlas con bebida y ganas de fiesta. Que 40 días de abstinencia, son muchos días. Para algunos más que para otros…
Hoy en día, esta tradición sigue viva, aunque sin las prostitutas… El Lunes de Aguas sigue siendo una fiesta salmantina donde la gente se junta a orillas del río Tormes para disfrutar de una buena merienda con el tradicional hornazo (una empanada de embutido y huevo cocido que está buenísima 🤤) y, claro, de la mejor compañía… la de amigos y familiares. ¿Qué pensabas? 😉
Así que ya sabes, si alguna vez pasas por Salamanca el Lunes de Aguas, no esperes encontrarte con el Padre Putas… pero al menos, disfruta de un buen hornazo.
Atribuciones:
La foto de portada pertenece al Museo Walters y cuenta con una licencia de dominio público.
Artículo redactado 100% libre de IA, casi libre de inteligencia pero con un 100% de humanidad.
Fuentes:
- Manuel Recio. Cuando las putas vuelven a la ciudad. Jot Down, febrero 2022. Enlace al artículo.
- Isaura Díaz Figueiredo. Breve historia del Lunes de Aguas y el padre Putas. Salamancartv al día, abril 2022. Enlace al artículo.
- Jesús Málaga. La mancebía. La crónica de Salamanca, abril 2022. Enlace al artículo.
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